5 CLAVES BÁSICAS PARA MONTAR TU NEGOCIO

21/01/2015

Ultimamente, paseando por mi ciudad, he visto como en poco tiempo han aparecido de la nada decenas de cafeterías/panaderías. Muchas de ellas fruto de nuevas franquicias en auge en nuestro país. Lo más curioso es encontrar en una sola calle hasta 5 establecimientos de la misma índole e incluso unas junto a otras separadas únicamente por el tabique del edificio. La “selección natural” del mercado hará que muchas de ellas desaparezcan en poco tiempo como pasó con el “boom” de las tiendas de los cigarrillos electrónicos que en menos de un año terminaron cerrando casi todas, llevándose por delante la ilusión, el dinero, tiempo y esperanzas de las personas que invirtieron sus capitales en esos modelos de negocio.

1- Estudio de Mercado y Viabilidad

Es una regla básica y fundamental! Antes de invertir la totalidad de tus ahorros en un posible negocio sería recomendable, previamente, destinar una pequeña partida en asesorarte como es debido en una consultoría o asesoría donde poder certificar la viabilidad de tu proyecto. En él , analizarán los pros y contras del negocio, si tendrá una demanda sostenible y si la ubicación del mismo garantizará las ventas teniendo en cuenta el ratio de población . Todo ello unido al estudio de posibles competidores que puedan existir ya en la zona y un sinfín de otros aspectos que, a priori, solo los profesionales pueden conocer en profundidad.

2-Franquicias y sus estudios.

Montar una franquicia es relativamente sencillo si tienes el capital adecuado, pero ojo, muchas de ellas (no todas) no arriesgan su capital sino el tuyo. Las funciones que tienen son varias. Puede que tengas “suerte” y únicamente compres sus productos a cambio de utilizar su nombre y marca, en otros casos deberás además abonar un tanto por ciento de la facturación trimestral o anual a sus cuentas a cambio de un perfecto asesoramiento muy parecido al descrito en el punto anterior y que se refieren directamente al estudio de viabilidad de tu futuro negocio. Lugar, metros a usar o decoración serían algunos de los puntos que la franquicia puede exigir al franquiciado y, por supuesto, saliendo todo el bolsillo de este último. El resultado suele ser a menudo positivo aunque no estaría de más encargar un estudio paralelo, pues a fin de cuentas el riesgo siempre es el de tu bolsillo, por eso cabe estar bien seguro. Si la franquicia no funciona la Marca no será precisamente la que peor parada salga.

3- Socios

“Somos amigos de toda la vida y lo vamos a montar juntos porque es una idea genial y entre los dos disponemos del capital necesario.”
Bien por vosotros y espero que os vaya genial pero no estaría de más tener en consideración algunos detalles importantes a la hora de montar el típico negocio “a medias”.
Como paso inicial sería más que recomendable no solo dejar constancia ante notario del capital que cada socio aporta a la futura sociedad sino también debería reflejarse por el mismo procedimiento la cuota de participación que cada parte tendrá en la empresa.
Concretar de una forma escueta, sencilla y sincera qué funciones desempeñará cada cual, o lo que es lo mismo, hacer un pequeño organigrama interno, quién será el tesorero, el administrador etc...
Tener socios es un arma de doble filo y puede entrañar ciertos riesgos, aún más si sois amigos o familiares.
Pueden aparecer las clásicas discusiones de quien se implica más en el trabajo, quien trabaja más horas o generarse discusiones acerca de percepción de cada cual respecto de cómo se ha de llevar la empresa.
Otro detalle a tener en cuenta son “los terceros”, las parejas sentimentales de las partes son muy propensas, dejadas llevar por envidias o recelos, a encrespar y/o enfrentar a las partes.
Es importante establecer consensos en las decisiones cruciales para evitar que si el negocio cae por una mala gestión ésta sea responsabilidad de las partes en un 50%, de lo contrario suscitará el enfrentamiento entre las mismas y todo terminará con recriminaciones de una a otra parte.
Ser único administrador tiene la ventaja/desventaja de no tener que dar explicaciones a terceros y tus decisiones, buenas o inoportunas, serán tuyas y sus consecuencias habrán sido generadas solo por ti.
A veces es mejor formar una sociedad con varios integrantes y diferentes participaciones en las que un consejo general tome las decisiones que otra en la que solo existan 2 componentes.
Aunque también es cierto que hay multitud de empresas con dos socios y les ha ido siempre la mar de bien! ;)

4-El dinero de la empresa no es tuyo. Es de la empresa.

Esta debe ser la Máxima de tu empresa, el primer automandamiento que has de cumplir para un correcto sustento del negocio. Hay muchas personas que descuidan algo tan importante como esto y se condenan de inmediato al fracaso.
“Acabo de montar un negocio , he invertido mi capital, soy mi propio jefe y ¿me dices que ese dinero no es mio?”
Sí y no. Evidentemente eres el socio capitalista y como tal la empresa debe devolverte ese dinero invertido. Has creado un “bebé” que debe aprender a ser autosuficiente y para que eso ocurra necesita tener ingresos y realizar pagos asiduamente para entrar en la mecánica de valerse por si solo.
Únicamente cuando la empresa es rentable y tiene beneficios , a finales de año tienes varias opciones:
-Repartir todos o parte de los beneficios netos -después de impuestos- entre los socios (dividendos).
-Reinvertirlos en mejorar la empresa
-Guardarlos como colchón por si hay un “bache” que debas afrontar.

Lo más sensato y que suelen hacer muchas empresas es la fusión de las 3 posibilidades anteriores. Dividen los beneficios en tres partes. Reparten dividendos entre los socios, invierten en mejoras dentro de la empresa y guardan la tercera parte para que la empresa no sufra problemas de liquidez.

El dinero que genera tu empresa o negocio no se puede usar como si fuera tu cartera. Recuerda esto y te irá mejor.

5- Mi sueldo.

Uno de los fallos más comunes cuando se crea una empresa es ponerte automáticamente un sueldo aún incluso antes de abrir las puertas. “Craso” error!
Si tienes estipulado que tus ingresos van a provenir únicamente del negocio que vas a montar debes primero hacer un cálculo de cuánto dinero necesitas al mes para sobrevivir. Esa cifra multiplícala por 12 meses y el resultado lo has de restar del capital que vas a invertir.
Piensa que es muy posible que tu empresa necesite los primeros meses o incluso el primer año para arrancar y por tanto te verás en la realidad de que ésta no genere apenas dinero ni para cubrir sus propios gastos, así que es mejor que guardes una provisión de fondos para poder cobrar cada mes hasta que por ella misma empiece a generar ganancias. Una vez lo consigas, adapta tu sueldo a las posibilidades reales que ella te ofrece teniendo en cuenta siempre que has de dejar para el mantenimiento diario de tu negocio.

Siguiendo estas recomendaciones que no dejan de ser 5 conceptos básicos (y muy pero que muy resumidos) ya puedes adentrarte con precaución al apasionante mundo de ser empresario.

¿Cuál es tu sueño?

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