BMW vs MEDIAMARKT

26/06/2015

Bmw vs MediaMarkt, o dicho de otra forma: Luis Posada vs Jordi Brau.

¿Qué tienen en común estas dos grandes firmas y estos dos grandes actores de doblaje? Sencillamente, que no es poco, el efecto publicitario. Y es que ambas marcas han conseguido altos rendimientos publicitarios con la ayuda de dos de las mejores voces de nuestro panorama interpretativo y una excelente puesta en escena. Sendos spots han marcado un antes y un después en la concepción publicitaria y han conseguido romper los 'moldes' que teníamos establecidos o preconcebidos.
BMW se asomó en radio y televisión con un spot sugerente donde el protagonista, un coche, se dejaba acariciar por una carretera suave, una música de compañía y un conductor agradecido de ir subido en él. Se notaba lo agradable y reconfortante que era la conducción, con una mano que asomaba de la ventanilla surfeando con el vaivén del aire. Como colofón a un gran número de imágenes muy cuidadas, una voz de aspecto plano y en bajo tono preguntaba al oyente/telespectador: “¿te gusta conducir?”
Aquel tono empleado por el maestro Posada no dejó indiferente a nadie, mucho menos a los que nos dedicamos a estos menesteres quienes conseguimos captar y entender que la esencia del Todo en aquel anuncio iba más allá de la venta de un coche, era un estilo de vida, una forma de concebir tu propia vida, tu estilo... sensaciones que solo, a tenor de la campaña, podría ofertar la marca BMW.
En muy poco tiempo el 'claim' “¿te gusta conducir” se convirtió en la referencia que muchos clientes y anunciantes lo querían para sus propias campañas, algo que no era posible por cuestiones legales, pero sí que es cierto que era el ejemplo de campaña publicitaria que querían para sus propios negocios. Había conseguido calar en todos los órdenes sociales. El intento de imitación al tono “Posada” corría por entre los locutores incluso para anuncios que nada tenían que ver con el estilo que había servido como ejemplo, pero al cliente poco le importaba. El objetivo era conseguir un anuncio con semejantes características. Como una moda de última generación, este anuncio con el 'claim' por bandera posiblemente inspirara a otras grandes marcas del sector y comenzamos a ver nuevas formas de vender productos utilizando 'un claim' con gancho directo a la mente del consumidor. Vimos algunos ejemplos muy buenos como el empleado por la firma Vodafone que presentó en su campaña el 'claim' “La vida es móvil, móvil es Vodafone” empleando para el mismo tonos de voz mucho más naturales y atractivos. Los clientes no sabían definir muy bien el estilo que querían y a la hora de explicar cómo querían que su anuncio acabara lo hacían con la siguiente expresión “Que lo locute como si no fuera locutor”. Evidentemente se referían a la naturalidad.

En el otro extremo, y al cabo de unos años, llegó otro hucarán de inspiración, MediaMarkt. En esta ocasión ya no hablábamos de una campaña que inspirara sosiego sino todo lo contrario, acción. Y para ello el equipo creativo pensó en una locución histriónica más propia de las campañas de radio cuyo 'claim' será recordado durante muchos años: “Mediamarkt, Yo no soy Tonto”. Era un 'claim' atrevido, funcional, directo, ágil, que invitaba a la gente a repetirlo cuando iba a realizar sus compras. Un 'claim' que en otros tiempos sonaría a prohibido y propenso a suscitar toda clase de opiniones. Este grito 'atarzanado' del maestro Jordi Brau ha sido un poco la dinámica que se había estado siguiendo en las campañas radiofónicas que parecían más acordes a esta línea de locución activa y solo un actor de doblaje como Jordi podría conseguir llevarla a la televisión sin miedo al fracaso. Era el entusiasmo publicitario en estado puro.

Como pasara con el anterior ejemplo, los clientes comenzaron a solicitar sus cuñas radiofónicas pidiendo el “estilo Mediamarkt” y regresaron a las parrillas publicitarias las imitaciones a Jordi Brau, con todo el cariño, claro. Nuestras cuerdas vocales fueron testigos de tal moda.

Y es que la publicidad está ahí, genera mucho más de lo que en ella se invierte y si está bien hecha los resultados son más que sorprendentes.

Hoy hemos querido ver dos grandes ejemplos publicitarios y cómo sus locutores (sin restar mérito a todo el equipo creativo, producción, etc..) han sido capaces de llegar a millones de personas y establecer el 'claim' del producto.

Jordi y Luis, Luis y Jordi. Grandes voces del doblaje y la publicidad están a diario haciendo posible aquello que tanto nos gusta, transmitir con la voz y podemos escucharles en innumerables versiones de ellos mismos según proceda en cada ejercicio publicitario.

Y tu ¿Eres más de BMW O MEDIAMARKT? ¿Te gusta conducir o yo no soy tonto?

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