MIS NOCHES EN EL ZOUK

13/05/2014

Si al leer el título de este post piensas que este será un post lleno de lujuria, pasiones y líos de camas... será porque bien conoces el sitio, jejeje... pero no, esta no es una historia de momentos apasionados pero sí de momentos apasionantes y sobre todo muy divertidos, casi sacados de un buen guión de cine de corte español.

Pero empecemos por el principio, ¿Que es el Zouk? El Zouk, es un hotel espectacular, bueno en realidad es un motel que se alquila por horas o por noches en Alcalá de Henares para...bueno, ejem, para lo que uno quiera. He aquí su página web: http://www.zoukhotel.com

 

Una de esas noches en las que te quedas algo más tranquilo veía en televisión un reportaje de “Callejeros” en Cuatro bajo el título Infieles. De momento el título ya llamaba la atención así que le dediqué un poquito de la mía mientras hacía algo de sueño. Fue ahí, en ese instante donde descubrí el sitio en cuestión. Casualidades de la vida que precisamente estaba planificando una visita a unos cuantos clientes de Madrid y en la que necesitaría alojamiento para 2 noches, por lo que, ¡oh el atrevimiento¡ decidí alojarme en este impresionante sitio donde tu habitación no se conforma con tener Jacuzzi sino que, además, tiene una piscina también en la misma habitación. Vamos¡, de lujo total. Hice mis numeritos, comparé los gastos de este viaje con otros que hice anteriormente y en los que me había gastado un pastizal en hoteles céntricos en Madrid, aunque de pocas estrellas, vi que la diferencia entre éstos y el Zouk apenas existía y me di el capricho no sin antes pasar las penurias propias de encontrar habitación disponible pues el lugar estaba más que solicitado.

Solo tenía que solucionar el tema del transporte desde Alcalá hasta la capital. Una muy buena actriz y amiga, Jose Bermúdez, cuya web os recomiendo ( http://mariaberji.wix.com/josebermudez), se ofreció para hacer de “taxi” en esos días.

El lugar era sobre todo discreto, el Check-In se hacía sin bajar del vehículo en una recepción más parecida a una cabina de autopista de peaje que a la recepción en si de un hotel. Una vez hecho este, accedes a un parking privado y desde allí directamente a la habitación sin cruzarte con ningún otro cliente. Todo está perfectamente pensado para ser muyyyy maloooo.

 

Llegué a Madrid por la mañana visitando a los primeros clientes y por la tarde hacia las 20 horas llegué al hotel acompañado por mi “taxista” Jose.

Tenía pues solo 1 hora para instalarme, ducharme e irme pues habíamos quedado con locutores de Madrid para cenar en Plaza del Sol. Aún así, sin poder evitar la tentación, me di un chapuzón express en la piscina de la habitación. Puntual como de costumbre, mi amiga y locutora Sonia García, nativa de Alcalá me vino a buscar al hotel. Para los trabajadores del Zouk debía resultar, cuanto menos, curioso haberme visto llegar con “una” y largarme poco después con “otra”.

Terminada la cena, en la que por cierto lo pasamos de maravilla, Sonia me llevó de vuelta al hotel cerca de la 1 de la noche. No debía trasnochar demasiado pues a las 7,30 AM ya estaría en camino de nuevo a la capital. Pero aquella no sería una noche normal, la aventura me deparaba una noche como hacía tiempo no había vivido. A pocos minutos de estar en la habitación y mientras pensaba en darme otro chapuzón antes de dormir comencé a sentirme mal, mal, pero mal mal. Retorcido en la cama sentía que por el mismo sitio que entró la cena tenia que salir cada 30 minutos aproximadamente y fue entonces cuando recordé el maldito virus que mi niña había pasado días atrás, con idénticos síntomas a los que yo estaba haciendo frente, aquella noche y en aquel lugar, fruto de un contagio en toda regla. Fijo¡

Rodeado de lujos y yo solo deseaba que fueran las 7 de la mañana para decirle a Sonia, a una hora prudente, que me trajera Primperán al hotel. Estaba en un estado deplorable.

Así pues, la buena de Sonia vino al hotel para darme la medicación, minutos después llegaría Jose, la chica que me hacia de Taxista, por lo que mi habitación parecía el camarote de los Hermanos Marx pero “a lo Torrente”. Los recepcionistas del hotel debían de estar flipados pensando en la velocidad con la que yo despachaba mujeres. Es lo que pensarían al ver cómo primero entraba Sonia, luego entraba Jose y finalmente salían las dos a la vez de mi habitación para regresar una de ellas poco tiempo después.

Tanto Sonia como Jose me comentaban después, atacadas de la risa, cómo explicaban a los recepcionistas de turno la situación que yo estaba viviendo y la cara que se les quedaba a estos mientras pensaban para sí que aquellas explicaciones tan solo eran las excusas de dos mujeres que iban allí “a lo que todo el mundo”.

 

Finalmente con Aquarius y con unas ojeras que me llegaban hasta las rodillas pude continuar con las visitas posponiendo, eso sí, algunas de ellas o sencillamente cancelando otras. Fue un día bastante horrendo. Ya por la noche y, gracias a la cocina del hotel, pude ingerir una dieta blanda que mi cuerpo aceptó medianamente bien y que me ayudó a descansar lo que la noche anterior no había podido. Al día siguiente parecía milagrosamente recuperado, así que ahora sí! Disfruté de la piscina en todo su esplendor antes del desayuno, Descorrí (perdón, deslicé )el techo panorámico, tomé el sol en las tumbonas y desayuné al lado de la piscina con la televisión de fondo, para finalmente hacer el check out con una chica que no era la misma que me hizo (entiéndase: me tramitó) el check in.

 

Y esta es la historia de 2 mujeres y un hombre con virus en un hotel de infieles. Han pasado algunos años y a pesar que parece sencillo contarlo, que lo es, no fue tan fácil vivirlo y sobre todo cuando ninguna de las circunstancias que te rodean te permiten dar una explicación certera de los hechos porque sabes, que en un lugar así, nadie va a creer tu “excusa” aunque estés al borde de la deshidratación.

 

Repetiría el hotel? Sin duda! Pero esta vez con mi señora esposa, la que con cara de “eso te pasa por ir a esos sitios sin mi” mientras le contaba la odisea, sonreía por lo que ella consideró un “castigo divino” y una señal desde el mundo de los fieles. ;-)

 

 

Comentarios

Primero: El titulo es muy exagerado ¡fueron solo 2 noches! pero ... bien pensado ¡la primera para mi valió por 1.000! jaja ¡Doy fe que todo es cierto! al menos en la parte en la que estoy yo y aún recuerdo la cara de la señorita de la entrada cuando me empeñaba en que mirara la botella de Primperán que llevaba en mi mano para que me creyera!!! Ciertamente fue una situación a lo Torrente!! Como bien dice el dicho "la realidad supera la ficción" jaja ¡Disfrútalo con tu mujer! aunque nadie pensará que lo es... será la 3ª en discordia!!!! jaja

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